KASTRO · HABLANDO DE ARTE SIN GILIPOLLECES

¿Qué porcentaje de una obra abstracta
es azar y qué porcentaje
es decisión?

¿La pintura abstracta es puro impulso o hay decisiones detrás de cada mancha? Kastro reflexiona sobre cuánto azar y cuánta decisión hay en una obra abstracta, cómo dialogan accidente y control, y por qué improvisar no significa pintar sin criterio.

RESPUESTA CORTA

Depende de la obra, del artista y del momento. Pero en una buena pintura abstracta, incluso el azar acaba pasando por el filtro de una decisión.

01

La gran mentira: pensar que el arte abstracto es solo “lo que salga”

Mucha gente mira una obra abstracta y piensa:

“Eso ha salido así, sin más.”

Como si el artista hubiera lanzado pintura, se hubiera apartado dos metros, hubiera dicho “pues mira, bien” y a casa.

Y no.

A veces sí aparece algo inesperado. Una mancha. Un goteo. Un arrastre. Una vibración rara.

Pero eso no convierte automáticamente la obra en una lotería.

El azar puede entrar. Claro que puede.

Lo que pasa es que después llega lo importante:

qué decides hacer con ese accidente.

02

¿Existe realmente el azar en una obra abstracta?

Sí.

Y quien diga que no, probablemente no ha pintado demasiado.

Porque en cuanto trabajas con materia, gesto, agua, carga de pintura, gravedad, velocidad, soporte o textura, ocurren cosas que no puedes controlar al cien por cien.

Un dripping no cae igual dos veces.

Una espátula no arrastra igual dos veces.

Un goteo se abre distinto según la humedad, la presión y hasta el estado del propio lienzo.

El azar existe.

La cuestión es que no manda solo.

PARA MÍ

El azar no es el autor de la obra. Es una fuerza que entra en juego. El autor sigue siendo quien sabe reconocer cuándo eso suma y cuándo estorba.

Obra abstracta de Kastro con Kriatures, manchas, salpicaduras y trazos en negro, rojo y amarillo
El caos aparente puede esconder muchísimas decisiones.
03

Improvisar no significa pintar sin criterio

Aquí está otra confusión muy habitual.

Mucha gente cree que si una obra se hace con espontaneidad, entonces no hay pensamiento detrás.

Y eso tampoco es verdad.

Un músico de jazz improvisa.

Pero no improvisa desde la nada.

Improvisa desde años de lenguaje, oído, estructura y experiencia.

En pintura pasa igual.

Puedes trabajar con impulso, con gesto rápido, con intuición.

Pero esa intuición está entrenada.

La improvisación buena no es ausencia de criterio. Es criterio en movimiento.

04

¿Entonces se puede hablar de porcentajes?

Si me apuras muchísimo, podría decirte que en una obra abstracta puede haber un 20% de azar, un 40%, un 10% o un 60%.

Pero sería una trampa.

Porque no existe una fórmula estable.

No hay una calculadora que diga:

“Esta obra tiene 37% accidente y 63% decisión.”

Lo que sí se puede decir es esto:

01 HAY OBRAS

donde el azar abre el camino.

02 HAY OBRAS

donde la estructura previa pesa muchísimo.

03 HAY MOMENTOS

donde dejas entrar lo inesperado.

04 Y HAY OTROS

donde decides taparlo, frenarlo o corregirlo.

UNA CLAVE IMPORTANTE

Lo decisivo no es cuánto azar entra. Lo decisivo es quién manda al final.

En una obra potente, el accidente puede aparecer. Pero no se queda sin pasar por un filtro.

05

El artista abstracto decide más de lo que parece

Decide el formato.

Decide el soporte.

Decide la escala.

Decide los materiales.

Decide si va con pocos colores o con muchos.

Decide si la obra se mueve hacia el caos, hacia el silencio, hacia el equilibrio o hacia la tensión.

Y después, además, decide qué deja vivir y qué mata.

Esa parte me parece fundamental.

A veces pintar es añadir. Pero muchísimas veces pintar es quitar.

Tapar una zona.

apagar un color.

frenar un exceso.

salvar una respiración.

Ese tipo de decisiones son las que separan una superficie cualquiera de una obra.

Pintura abstracta expresionista de Kastro con gestos amplios, negro, amarillo y blancos
El gesto parece libre, pero la mirada del artista decide si eso funciona o no.
06

¿Por qué una mancha accidental puede ser lo mejor del cuadro?

Porque a veces el accidente resuelve algo que la cabeza no estaba consiguiendo.

Rompe una rigidez.

introduce una verdad.

activa una energía.

genera una tensión inesperada.

Y entonces lo ves y dices:

“Coño, esto sí.”

Pero ojo: no porque haya salido sin querer significa que ya sea bueno.

Lo bueno aparece cuando ese accidente encaja dentro de la lógica interna de la obra.

El accidente no vale por ser accidente. Vale cuando hace mejor la obra.

07

¿Puede una obra estar demasiado controlada?

Sí.

Totalmente.

Igual que puede estar demasiado dejada al azar.

Cuando una obra abstracta está excesivamente controlada, puede perder respiración.

Puede parecer rígida.

correcta.

limpia.

pero muerta.

Le falta ese margen donde ocurre algo vivo.

Ese punto donde la obra parece discutir contigo.

Por eso, para mí, una buena obra abstracta necesita una tensión entre dos fuerzas:

01

control suficiente para que no sea un desastre.

02

libertad suficiente para que no sea un cadáver.

08

La experiencia cambia tu relación con el azar

Un artista que empieza suele sufrir mucho más cuando aparece algo inesperado.

Se bloquea.

no sabe si seguir.

no sabe si tapar.

no sabe si esa mancha arruina o salva.

En cambio, con los años, aprendes a leer esos accidentes.

Aprendes a escuchar la obra.

Aprendes a detectar cuándo algo raro es precisamente lo que necesitaba.

Y también aprendes cuándo mandarlo a la mierda.

La experiencia no elimina el azar. Te enseña a dialogar con él.

Obra abstracta de Kastro con negros, rojos y ocres en una composición enérgica
Una obra puede parecer salvaje por fuera y estar muy pensada por dentro.
09

Entonces, ¿el azar forma parte del lenguaje abstracto?

Muchas veces sí.

Y no pasa nada por decirlo.

De hecho, me parece una de las cosas más bonitas de la pintura abstracta: que no todo está cerrado de antemano.

Que la obra todavía puede sorprenderte.

Que la materia todavía tiene voz.

Que el gesto todavía puede discutir con tu plan inicial.

Eso no le quita valor.

Al contrario.

Le da vida.

ENTONCES...

¿Qué porcentaje de una obra abstracta es azar y qué porcentaje es decisión?

No hay una cifra exacta. Pero en una obra buena, incluso lo inesperado termina obedeciendo a una mirada.

10

La verdadera respuesta no está en el porcentaje, sino en la mirada

Al final, la pregunta no debería ser solamente cuánto azar hay.

La pregunta buena es otra:

¿hay una mirada capaz de convertir eso en obra?

Porque sin esa mirada, el accidente se queda en accidente.

Y con esa mirada, hasta un error puede transformarse en algo imprescindible.

El arte abstracto no consiste en evitar el azar. Consiste en saber qué hacer cuando aparece.

ASÍ QUE...

¿Qué porcentaje de una obra abstracta es azar y qué porcentaje es decisión?

No existe una fórmula exacta.

Ni falta que hace.

Hay obras donde el accidente abre una vía.

Hay obras donde la estructura previa lo condiciona casi todo.

Y hay muchísimas donde ambas fuerzas se están peleando todo el rato.

Para mí ahí está la gracia.

En que la pintura abstracta no sea una ecuación cerrada, sino un territorio donde la decisión y lo inesperado se van empujando mutuamente.

El azar puede entrar en la obra.
Pero el cuadro se convierte en cuadro
cuando alguien sabe decidir qué hacer con él. — KASTRO
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