Arte que se contempla, se juega y se comparte
Los Artgames de Kastro transforman el juego en una experiencia artística. Son obras concebidas para ocupar un espacio, ser observadas como piezas de arte contemporáneo y, al mismo tiempo, cobrar vida mediante la participación de quienes las rodean.
Cada Artgame une arte, escultura, diseño y estrategia dentro de un universo propio. El tablero deja de ser una superficie funcional para convertirse en una composición artística; las fichas pasan a ser pequeñas esculturas, y cada movimiento modifica temporalmente la obra.
No son simples juegos de mesa decorados por un artista. Son obras de arte jugables, creadas desde su origen para combinar contemplación, interacción y pensamiento.
El espectador entra en la obra
En una pintura, el espectador observa lo que ocurre. En un Artgame, entra en la obra y participa en ella.
Cada decisión crea una nueva composición. Las piezas se encuentran, se separan, se bloquean, avanzan o desaparecen. El resultado nunca es completamente idéntico, porque cada partida genera una distribución diferente y convierte a los jugadores en parte activa del proceso creativo.
El juego introduce movimiento, tensión, equilibrio y azar. Aquello que parecía terminado vuelve a transformarse.
Arte, estrategia y conexión
Los Artgames exploran temas presentes en toda la obra de Kastro: la conexión humana, el conflicto, la cooperación, la identidad individual y nuestra forma de ocupar un espacio compartido.
Sus reglas no son únicamente mecanismos para ganar. Funcionan como una manera de representar relaciones: acercarse, proteger, atacar, construir, resistir o encontrar un lugar dentro del conjunto.
Cada pieza está diseñada como un objeto artístico y cada elemento forma parte de una identidad visual completa: tablero, esculturas, materiales, embalaje, certificado y narrativa.

KOK
El arte de conectar
KOK convierte la conexión humana en una experiencia de equilibrio y construcción. Las Kriatures y los Blokes se colocan sobre el tablero creando estructuras que cambian con cada movimiento. Puede jugarse de forma individual, cooperativa o competitiva, pero su esencia permanece: cada decisión altera el espacio y afecta a los demás. El resultado es una escultura viva que nunca adopta dos veces la misma forma.

DAMAS Y KABALLEROS
Estrategia, carácter y dualidad
Damas y Kaballeros reinterpreta el juego de damas desde el lenguaje visual de Kastro. Sus dos tipos de personajes no son simples fichas opuestas: poseen identidades y comportamientos diferentes dentro de la partida. El fucsia representa la intensidad, la emoción y la rebeldía; el negro, la elegancia, la firmeza y la estrategia. Es un duelo urbano y contemporáneo en el que cada bando debe aprender a utilizar sus diferencias.

KUORE
Todos disputan un mismo corazón
KUORE es un juego estratégico para dos personas en el que no existen capturas. Un corazón ocupa el centro del tablero y ambos jugadores intentan conducirlo hasta su línea de llegada mediante el movimiento de sus Kriatures. No se trata de destruir al rival, sino de influir, acompañar, bloquear y encontrar el camino adecuado. KUORE convierte la emoción en movimiento y plantea una idea esencial: aquello que deseamos nunca depende únicamente de nosotros.

KAOX
Avanzar dentro de lo imprevisible
KAOX es un Artgame de recorrido y caos estratégico para entre dos y cuatro jugadores. Cada participante guía a sus Kriatures desde su salida hasta el NEXO central, atravesando un tablero lleno de portales, energía, bloqueos, capturas y acontecimientos inesperados. Sus cuatro colores, personajes y fuerzas representan una sociedad en movimiento, donde la estrategia es necesaria, pero nunca garantiza el control absoluto.
Una colección de universos jugables
La colección se desarrolla a través de diferentes Artgames, cada uno con su propia estética, reglas y lenguaje conceptual:
KOK, Damas y Kaballeros, Kuore y Kaox.
Cuatro universos diferentes unidos por una misma idea: romper la distancia entre la obra y el espectador.
No es solamente un juego. No es solamente una obra. Es arte en movimiento.
Porque ninguna presencia es insignificante. Incluso dentro de la multitud, cada Kriature cuenta.