Chi

Chi lleva Kronos hacia la verticalidad. Dos grandes cuerpos se elevan y se entrecruzan en una composición ligera y tensionada, donde la materia parece ascender mientras las líneas se buscan y se separan.

Su silueta estilizada hace que la percepción cambie radicalmente al rodearla: unas formas desaparecen mientras otras aparecen a través de sus aperturas. Es una escultura de movimiento contenido, elegante y casi gestual, como un trazo tridimensional suspendido en el espacio.

Chi es tensión y encuentro: dos trayectorias diferentes que comparten un mismo instante.